Se dicen muchas cosas de por qué la cándida es dañina para ti; esto realmente es subestimarla. La cándida no solamente es dañina para ti – ¡si se lo permites va a destruir tu salud! Si eres mujer, es probable que al menos estés familiarizada con la existencia de la cándida. Es uno de los hongos causante de infecciones. Aquéllos que son padres pueden estar familiarizados con ella con el nombre de candidiasis, el hongo que cubre la lengua de los recién nacidos y bebés. Los ancianos también pueden desarrollar aftas debido a una acumulación de cándida en sus dentaduras, la cual se extiende hasta sus lenguas. Éstos, sin embargo, esos casos son exceso de cándida que apenas y puedes ver. Son desagradables, pero también son bien identificables. Esto hace que sea fácil saber cuándo tienes un problema de cándida que debe tratarse. Desafortunadamente, hay un crecimiento excesivo de cándida que nunca podrás observar, el cual no sabrás que debes tratar y, si no lo haces, puede arruinar tu salud de 5 maneras distintas. Es la que se encuentra en tu tracto digestivo. He aquí los problemas que se van a presentar.

# 1. La cándida interrumpe la forma en que digieres tus alimentos

Una infección de cándida en el tracto digestivo desencadena una respuesta inmunológica y causa inflamación. La hinchazón en tu intestino así mismo interfiere con la capacidad de tu cuerpo de descomponer los alimentos y algunos alimentos pueden quedarse sin ser digeridos. Otros alimentos que antes no lo hacían ahora pueden causar hinchazón, gases e indigestión, síntomas comunes de crecimiento excesivo de cándida. Tu capacidad para absorber los nutrientes y transpórtalos a tu sangre también se ve afectada negativamente. ¿Cómo es que se aloja la cándida en tus intestinos? La realidad es que, como en otras áreas del cuerpo, siempre está presente ahí. Se encuentra sólo en pequeñas cantidades que el cuerpo puede mantener bajo control. La cándida se vuelve un problema cuando el cuerpo pierde el control de esta. Las razones por las que el cuerpo podría perder ese control pueden ser el:

  • Tomar antibióticos, los cuales eliminan las bacterias probióticas que ayudan a mantener a la cándida bajo control
  • Utilizar anticonceptivos orales, los cuales son químicos a los que se les conoce por interferir con la salud digestiva
  • Estrés
  • Consumir mucho azúcar

Los antibióticos eliminan las bacterias dañinas que lo enferman, pero también eliminan los probióticos (bacterias buenas) que ayudan a mantener a la cándida bajo control. Los anticonceptivos orales también matan las bacterias del intestino. El estrés aumenta el cortisol, una hormona que ralentiza la digestión y también tenemos los azúcares. Tal como una levadura de hongo, la cándida vive de los azúcares; mientras más, mejor. Una dieta alta en azúcares añadidos, carbohidratos refinados y alimentos procesados simplemente alimenta a la cándida. Y una vez que la cándida se sale de control, a tu cuerpo se le dificulta mucho recuperarlo. Esto tiene que ver con esa biopelícula blanca que crea para protegerse. Es una combinación de azúcares, fibras y proteínas que representan un problema real para tu cuerpo. Si bien tiene formas de descomponer los azúcares y las proteínas, las fibras presentan un verdadero reto. Las enzimas vegetales son realmente la manera más efectiva de atravesar estas paredes de la biopelícula. Si no se atiende, la cándida sólo incrementará la inflamación intestinal. Esto podría conducir a condiciones de salud más graves, como intestinos irritables o “intestino que gotea”, una afección en la que los intestinos pierden la capacidad de evitar que las toxinas entren al torrente sanguíneo. La digestión empeora, privándote de nutrientes y simplemente te hace sentir muy mal y con indigestión siempre que comes.

# 2. Una mayor cantidad de cándida significa menos bacterias probióticas

Necesita niveles saludables de bacterias probióticas para una buena salud. Se ha demostrado que estas bacterias amigables mejoran todo, desde la digestión hasta la memoria. El problema es que cuanto más cándida tienes, menor cantidad de probióticos hay. En un tracto digestivo saludable, los probióticos ayudan a mantener a la cándida bajo control. Cuando se sale de control, la cándida libera desechos de los azúcares que ingiere, lo cual crea un ambiente hostil para las bacterias probióticas. Sin estas bacterias probióticas, su digestión sufre y como muestra la investigación, también lo hace tu memoria, pensamiento y estado de ánimo.

# 3. Se te va a antojar el azúcar

Cada célula del cuerpo humano, incluidas las neuronas, consumen glucosa para producir energía. Mientras más cándida tengas, más azúcares consumirá ésta, privando a tu cuerpo de lo que necesita. Como resultado, comienzas a tener más antojo de azúcares, éste siendo un síntoma común del crecimiento excesivo de cándida. Consume azúcares y alimentarás a la cándida o come suficiente azúcar y suspenderá su metabolismo, lo que provocará un aumento de peso, desequilibrios hormonales, niveles elevados de azúcar en la sangre y otros posibles trastornos metabólicos que lentamente destruirán su salud.

# 4. La cándida ‘desconecta’ tu sistema inmunológico

La biopelícula de la cándida contiene moléculas dentro las cuales desactivan la respuesta inmunológica natural de tu cuerpo. Por ejemplo, en la biopelícula se encuentra un tipo de azúcar, beta-glucanos, los cuales causan inflamación. Este mismo azúcar desactiva las células inmunológicas a su llegada.

# 5. La cándida te envenena literalmente

La cándida produce dos subproductos de desecho que son tóxicos para el cuerpo humano. Éstos son el acetaldehído y la gliotoxina. El acetaldehído podría resultarnos algo familiar; te expones a éste cuando bebes alcohol. Se le llama subproducto intermedio que existe cuando el hígado descompone las moléculas de alcohol. Cuando bebes demasiado alcohol, el acetaldehído aumenta a medida que su hígado no puede mantener este ritmo y te emborrachas. Así es, el crecimiento excesivo de cándida produce la misma toxina que también produce el alcohol, la cual priva al cuerpo de oxígeno y que se ha relacionado con daño al hígado, la pérdida de memoria y el cáncer. Y como si el acetaldehído no fuera lo suficientemente dañino, he aquí la gliotoxina. Ésta es un veneno producido por hongos, el cual mata las células del hígado y las células inmunológicas e incluso se le puede asociar con enfermedades autoinmunes tales como la esclerosis múltiple.

Cómo superar el crecimiento excesivo de cándida

La buena noticia es que puedes eliminar el crecimiento excesivo de cándida. Échale un vistazo a nuestro próximo artículo de la serie de Cómo identificar si tienes crecimiento excesivo de cándida  que nos da detalles sobre los síntomas de un crecimiento excesivo de cándida y qué puedes hacer para deshacerte de él. Thank you for creating with WordPress.